18 febrero 2011

Ernesto “Ché” Guevara.

Ahora, les daremos a ustedes una larga y tediosa biografía sobre la nada larga ni tediosa vida de uno de los personajes más importantes de la América Latina del siglo XX. Y no, no es Cantinflas, ni Chespirito, ni Chabelo, ni la señora esa que dijo ver a la “Virgen” en una tortilla… En realidad hablamos de Ernesto Guevara de la Serna, mejor conocido como el “Ché” (no, tampoco el prángano ése que parece habitar en CCH). Y para que vean que hasta el aburrimiento puede ser revolucionario, lean lo siguiente:
Nació en la ciudad de Argentina de Rosario el 14 de junio de 1928. Familiarizado desde joven con los libros de Marx, Engels y Lenin, a los 17 años empezó a redactar un diccionario de términos filosóficos, porque descubrió que los estudiantes y él mismo lo necesitaban (eso se llama: iniciativa). En 1947 ingresa a la Facultad de Medicina impulsado por el asma que padecía desde pequeño.
Posteriormente, en 1952, inicia un viaje por América Latina con Alberto Granados, sin ideas políticas claras y con una señalada tendencia a “demostrarse a si mismo que podía hacer todo lo que no podía”. Visitó el sur de Argentina, atravesó lo Andes en motocicleta y penetró a pie Perú, atraído por la leyenda de Machu Pichu. Chile, Colombia y Venezuela… fueron otros países que visitó (yo me imagino… ¿quién diablos redactó esto?). Regresó en junio de 1953 para terminar sus estudios. Trabajaba doce horas por día, seis para mantenerse y otras seis honorariamente (o sea que cobraba por honorarios, no que lo hacía por puro honor); era un brillante estudiante de medicina, pero al mismo tiempo leía complicados tratados de matemática superior, escribía poemas y emprendía ambiciosas investigaciones arqueológicas. Recibió el titulo de Médico… wow.
En julio de 1953, inicia su segundo viaje por América Latina (¿o sea que sólo estudió un mes?). En esta oportunidad visita Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, El Salvador y Guatemala (¿algo más?). Aquí él se descubrió a sí mismo, a través de la euforia y la derrota de la revolución guatemalteca, en las conquistas y los errores del proceso de reformas agrarias en curso. Es aquí donde conoce a Hilda Gadea, con la cual contrae matrimonio y de cuya unión nace su primera hija (cuyo nombre escapa a nuestra memoria). Cuando Ernesto recorre los países del litoral pacífico de América del Sur, al visitar las minas de cobre, los poblados indígenas y las leproserías, es donde da muestras de su profundo humanismo, se va creciendo y agigantando su modo revolucionario de pensar y su firme anti-imperialismo (y se convirtió en la epítome del revoltoso, ¡esa es la actitud!).
Convencido de que la revolución era la única solución posible para acabar con las injusticias sociales existentes en Latinoamérica, en 1954 marcha a México, donde se une al movimiento integrado por revolucionarios cubanos seguidores de Fidel Castro. Ahí ganó el sobrenombre "Ché", naturalmente debido a su acento argentino al hablar.
A finales de la década de 1950, cuando Fidel y los guerrilleros invaden Cuba, el Ché los acompaña, primero como doctor pero luego convirtiéndose en el comandante del ejército revolucionario que derrocó al dictador cubano Fulgencio Batista (bastardo infeliz…), el 31 de diciembre de 1958. Supo ser el mejor alumno del coronel Bayo en México, cuando los hombres de Fidel Castro se adiestraban para la invasión. En aquellos días en México, el Ché se ganaba la vida sacando fotos de los niños en las plazas y vendiendo estampitas de la Virgen de Guadalupe… en una tortilla.
Al triunfo de la Revolución, el Ché Guevara se convirtió en la mano derecha de Fidel Castro en el nuevo gobierno de Cuba. Fue nombrado ministro de Industria y posteriormente Presidente del Banco Nacional. Desempeñaba simultáneamente otras tareas múltiples, de carácter militar, político y diplomático. En 1959 se casa, en segundas nupcias (oficiales), con su compañera de lucha, Aleida March de la Torre, con quien tendrá cuatro hijos. Posteriormente, ambos visitarían varios países comunistas de Europa Oriental y Asia.
En 1962, tras una conferencia en Uruguay, volvió a la Argentina y también visitó Brasil. El Ché estuvo además en varios países africanos, notablemente en el Congo. Ahí luchó junto a los revolucionarios anti-belgas, llevando una fuerza de 120 cubanos. Luego de muchas batallas, terminaron derrotados y en el otoño de 1965 él le pidió a Fidel retirar la ayuda cubana (así pasa, a veces…).
Desde entonces el Che dejó de aparecer en actividades públicas. Su misión como embajador de las ideas de la Revolución Cubana había llegado a su fin y deja de lado el quedarse como un líder idolatrado de una revolución ya consagrada por el éxito. En 1966 junto a Fidel prepara una nueva misión en Bolivia, como líder de los campesinos y mineros bolivianos contrarios al gobierno militar. (Ahí viene un poco de miel…) Era el ejemplo vivo de que la revolución es la forma más pura de fraternidad y dignidad humana, y también la más dura, la más difícil y un acto continuo de generosidad. Muy pocos hombres de nuestra época han renunciado a tanto y en tan reiteradas veces. Fue uno de los revolucionarios más estimables, porque pudo elegir otras cosas en lugar de la revolución y sin embargo la prefirió.
El intento resultó en su captura y posterior ejecución el 9 de octubre de 1967, en el hospital Señor de Malta del pueblito de Vallegrande. El Ché fue exhibido a un grupo de periodistas y fotógrafos, no después de haber sido torturado, y ejecutado a balazos. Los restos del Ché descansan en el mausoleo de la Plaza Ernesto “Ché” Guevara en Santa Clara, Cuba. La vida del Ché Guevara, tan perfectamente confirmada por su muerte, es, como toda gran obra, una acusación contra el mundo, el nuestro, que convierte a la mayoría de los hombres en bestias de carga de la minoría de los hombres y condena a la mayoría de los países a la servidumbre y la miseria en beneficio de la minoría de los países.

Rejas Negras No. 7

Orquesta Basura “Hazlo con lo que tengas”

¿A quién es su sano juicio se le habría ocurrido hacer música con tubos de PVC, cacerolas, cucharas, envases de dulces (Crayón, huevos de Kínder Sorpresa, etc.), botes de yogurt, embudos, envases de cloro, el bote de la leche y otras tantas “basuras”? Bien es sabido que los músicos no son (somos) seres “normales”, pero estos muchachos sí que se pasan de “anormales”.
    Orquesta Basura es un proyecto que busca jugar y, sobre todo, experimentar con los sonidos. Su curiosa exploración abarca diversos géneros y estilos musicales pasando por el ska, reggae, cumbia, cha-cha-chá, danzón, tango, bossa nova y un largo-largo “etc.”
    Al igual que Les Luthiers , la instrumentación de la orquesta está basada en instrumentos informales. Puede entenderse con instrumento informal todo aquel artefacto, material o instrumento que se altera, recicla, adapta, modifica, convierte y aprovecha para producir algún sonido que pueda ser utilizado para un fin musical. Una de las pretensiones de la banda es crear un enfoque distinto de lo material, evidenciar la importancia y potencial de la creatividad del ser humano para el desarrollo integral del mismo.
   Los ejecutantes de la Orquesta Basura estudiaron (o medio estudiaron, pero al menos algo aprendieron) en el INBA EIA-3 y en la ENM de la UNAM. Como no tuvieron dinero para hacer un disco con RCA, EMI, SONNY, UNIVERSAL, O BMG, o alguna otra de esas firmuchas comerciales, pues tuvieron que hacer su propio demo bajo la filosófica filosofía bien filosofada del “hazlo con lo que tengas”, el cual puede adquirirse por un precio accesible en cualquier concierto al que se presenten.
    La Orquesta Basura realiza sus actividades con la firme (sin albur) convicción de promover la creatividad por medio de un juego serio y divertido a la vez: la informalidad de lo formal… o vice-versa.
   Info. de presentaciones y demás en: www.myspace.com/orquestabasura
   ¡Corran pues a escuchar a la Orquesta Basura, jóvenes muchachos! Recuerden que la cultura será siempre cultura, aunque esté hecha de basura, siempre y cuando no esté hecha una basura. No los vemos corriendo, muchachitos flojos, estos…



UN POCO DE FASCISMO PARA NO VARIAR

Una buena investigación sobre que es el Fascismo, representa un digno trabajo de tesis doctoral, el tema es tan amplio y complejo que son necesarias más de unas cuantas líneas para explicarlo. Sin embargo, es necesario hablar de él, dadas las condiciones actuales de nuestro país.
Desde hace mucho tiempo se han llevado a cabo acciones fascistas en contra de la población. Ejemplos podemos citar bastantes, desde la represión en las manifestaciones, hasta el sitio de poblaciones completas (Ej. San Juan Copala, Oaxaca), sin mencionar las reformas retrogradas a las leyes, las cuales cada vez le quitan derechos a la clase trabajadora y le dan más poder a los grupos empresariales.
Dadas las limitaciones del espacio en este medio, no queremos hacer muy pesado el texto,
 y nos enfocaremos en las características principales de esto, llamado fascismo y como se han empezado a gestar en nuestro país, esperando que posteriormente el lector indague un poco más en su origen y en sus manifestaciones en el mundo.
El fascismo tiene distintas definiciones según el ángulo por donde se observa, de todas ellas, concluimos que el fascismo es un sistema de organización económica, política y social, basada en el terror de estado, la desigualdad y la impunidad, de carácter totalitario y con una ideología nacionalista. (“What?”)
Defender a toda costa los intereses y el comodísimo estilo de vida de la clase dominante, es el objetivo principal de este sistema. Para asegurarse de su perpetuidad en el poder, la clase dominante impone el fascismo, esto generalmente cuando los problemas y el descontento social llegan a un punto crítico, por lo tanto los intereses de los poderosos se ven en peligro.
El estado fascista toma control absoluto por medio de un partido único, eliminando cualquier tipo de oposición u organización independiente, ya sea de trabajadores o de estudiantes, centralizando el poder en un individuo o un pequeño grupo. El pueblo pierde el derecho de elegir a sus representantes y pierde la posibilidad de intervenir en el desarrollo del país, en general no existe ni una pizca de democracia con el régimen fascista.
¿Existe, realmente, una democracia en México? No existe una garantía de que las votaciones sean justas, esto sin mencionar que los partidos nos imponen los candidatos (la mayoría, familiares de importantes miembros de los mismos partidos y generalmente muy torpes) por los que debemos votar. En el país existen varios partidos políticos, pero ninguno defiende los intereses de los trabajadores, nuestra democracia es un chiste de mal gusto, es solo una pantalla que cubre un régimen en vías al fascismo, las alianzas entre “izquierdistas” y (ultra-) derechistas son la muestra del falso sistema de gobierno que tenemos, demostrando que todos los partidos solo ven por los intereses de la clase privilegiada, unificándolos como un partido único.
El poderío militar es un punto destacado en todas las dictaduras fascistas: el ejercito cumple con la tarea más vil dentro de este sistema, es policía, juez y verdugo, según la doctrina fascista, la milicia es la única capaz de imponer el control dentro de una sociedad sin autoridad, la utilización de paramilitares, escuadrones especializados en contrainsurgencia y desapariciones, son ejemplo de los mecanismos empleados por el fascismo para eliminar disidencias y difundir el terror en la población. La militarización de todo el territorio es elemental para el fascismo, además de que se le conceden mayores cualidades al militar, por lo tanto puede actuar con mayor impunidad.
El fascismo es terror por parte del estado como ya se menciono. Gracias a la política de nuestro señor presidente, “contra” el narcotráfico, el ejército ha tomado las calles de casi todo el país, causando más problemas que soluciones: a cuatro años del gobierno de Calderón, tenemos más de 30 mil muertos por la famosa “guerra contra el narco”; lamentablemente la mayoría de las víctimas no tienen nada que ver con el negocio de la droga o cualquier otro delito, demostrando el verdadero objetivo del ejercito, crear miedo en la gente, para que a pesar de la situación económica insostenible no estalle una revuelta civil. (¡Así o más cerca del fascismo!)
Ideológicamente el fascismo se basa principalmente en el nacionalismo, resaltando en todos los aspectos al individuo y su país, difundiendo el individualismo, el racismo y la discriminación, la característica nacionalista hace que el fascismo sea expansionista, la idea de superioridad como nación y como raza se radicaliza al grado de querer exterminar a grupos minoritarios, como etnias indígenas, vagabundos, gays y prostitutas, que son vistos como errores del sistema que deben ser eliminados. El orgullo por el país, y sus instituciones son difundidos con fervor,(¿no les recuerda al bicentenario?) generalmente la ideología fascista va de la mano con la religión, la cual se convierte, como el partido, en religión única.
La economía dentro del fascismo es la del libre mercado, impulsando el capitalismo nacional por encima de todo, esto es lo que conocemos como el neoliberalismo o globalización económica, pero el nombre real de esto es imperialismo, la explotación económica de los mercados internacionales, principalmente de los países subdesarrollados o en vías de desarrollo por los países netamente capitalistas.  
Económicamente México depende de la economía de nuestro vecino del norte: formamos parte de la economía internacional, tenemos tratados de libre mercado con varios países, a pesar de que no competimos con las economías netamente capitalistas. Algunos capitalistas nacionales ya han empezado a explotar mercados ajenos, en otras palabras están invadiendo industrialmente a otros países.
Mantener a la población controlada y alienada seria otra parte importante del fascismo, los métodos son bastante diversos, y aun si estos no llegaran a servir, la violencia es legalmente utilizable para mantener el control (en Atenco la policía golpeó, robó y violó y todo para defender el estado de derecho). La censura de los medios de comunicación y la represión a comunicadores objetivos o críticos, son parte de la estructura de control del fascismo.
Los aspectos analizados son solo una parte de lo vasto que es el estudio del fascismo; definitivamente faltan bastantes características que comentar del régimen,  pero los mencionados son apreciables a cierto grado dentro de nuestra sociedad; es necesario poner atención en lo que está ocurriendo a nuestro alrededor; existe un proceso de fascistización en el país y se está manifestando en todos lados.


El fascismo equivale a una sociedad injusta y desigual, donde el terror es el medio de control, no podemos permitir que el fascismo se imponga, nosotros como estudiantes tenemos la obligación de combatir cualquier manifestación fascista, generar y transmitir conciencia a la población que no tiene acceso a la educación, es en este punto donde radica el verdadero actuar antifascista.


Rejas Negras No. 5